martes, septiembre 26, 2006

La buena educación

Uno de los blogs que tengo a la izquierda enlazados es, ...y viceversa que administra Roma, en él se puede ver este post en el que hace referencia a otro de Alberto Adsuara titulado: "Conclusión premisa", un buen artículo, muy bien escrito y que toca varios asuntos que atañen a la educación, en los comentarios le contesta Luis Rivera (blog de Luis) con dos, con los cuales estoy de acuerdo en parte.

Uno y otro, Alberto y Luis, aparte de sus acertadas precisiones dejan entrever una cierta amargura, quizas no sea tanto, un sinsabor, que a mi me suena un poco a nostalgia, la verdad es que desde muy pequeño uno está acostumbrado a oír, "ya no se hacen las cosas como antes" antes los juguetes eran más constructivos" en todas las épocas se escuchan cosas como esta, mucha gente piensa lo mismo, los artículos que se ven en la prensa siempre son un poco en ese sentido, espero que no se molesten Alberto ni Luis pues aunque hay esta desavenencia uno también está de acuerdo en lo que yo sé quieren decir.

Una vez dicho esto, lo me gustaría resaltar y, es por lo que he hecho el post, es la respuesta que le da Mármara, que administra el blog, "la vida publica de las palabras", la traigo aquí para tenerla siempre a mano y, a los que tengan profesionalmente algo que ver con la educación y se pasen por este blog les recomiendo encarecidamente que lo lean. Un lujo. Que fácil lo explicas y que difícil de meter en la cabeza de los españoles. Con muchas lecciones de estas tendríamos la buena educación.

Esto dice:

Estoy segura de que hablas basándote en tu experiencia, Luis (no sé si como docente, tal vez como padre), pero puedo asegurarte, desde la experiencia que me proporcionan 27 años en el aula y una en formación del profesorado, que la realidad no es tal como tú la pintas. Al menos, no es esa mi realidad, ni la de mis colegas, ni la de mi familia. La realidad es que, en la enseñanza pública (no así en la privada, que no concertada, que conozco), se exige al alumnado trabajo y esfuerzo. Hasta tal punto que las criaturas de ocho años en adelante, suelen tener una jornada laboral superior a la de cualquier persona trabajadora. Cinco o seis horas de permanencia en el aula, clases extras de idiomas, o particulares (si las necesitan, que casi siempre las necesitan porque no dan abasto), una hora, de media, dedicada al deporte y su par de horitas, cuando no tres, para hacer "los deberes". ¿Haces tu mismo la suma?Ahora bien, de lo que habla Alberto en su artículo y de lo que hablas tú, en este post, no es de lo que hablo yo.

Yo te hablo de que ni la sociedad en la que vivimos ni la enseñanza que conocimos tiene ninguna relación con la actual.Hablo de que es obligación del profesorado formarse, constantemente, para no quedar fuera de bolos, y hacer una mínima reflexión sobre su propia práctica docente, para no tener que echar TODOS los balones fuera. Hablo de que YA no es suficiente con saber mucho de una materia para poder impartirla, porque el profesorado YA NO ES ese pozo de sabiduría indiscutible, y su misión YA NO PUEDE SER intentar transmitir unos conocimientos que están al alcance de cualquiera que maneje, a nivel de usuario, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). Es misión del profesorado ACOMPAÑAR a su alumnado en la construcción de los aprendizajes necesarios para que pueda seguir aprendiendo, de forma autónoma y adecuada a sus necesidades, durante el resto de su vida (Convergencia de Bolonia para el 2010), y no le ocurra lo que le está ocurriendo a cierto tipo de docentes anclados en el pasado, que no son capaces de adaptarse a los tiempos que corren, por la sencilla razón de que siguen convencidos de que no existe otro tipo de docencia que la de la clase magistral, en la que el alumnado es un sujeto pasivo que nada tiene que aportar a su propio aprendizaje.

Es obligación del profesorado MOTIVAR a su alumnado, para que encuentre sentido a los aprendizajes que se le proponen, y no reniegue del Conocimiento, como reniegan quienes tienen la desgracia de encontrarse en su camino con los "frayluisdeleon" de turno que siguen instalados en su púlpito diciendo lo que decían ayer, como lo decían ayer.Voy a decirte una cosa, Luis. Es muy difícil que alguien que encuentre sentido a su aprendizaje, escatime esfuerzos, muy difícil. Y te lo digo porque lo he vivido en vivo y en directo.Y otra más. Nada hay más gratificante que aprender, lástima que sea la Escuela la que se encargue de aniquilar las ansias de aprendizaje de la infancia y de la juventud.


No he pedido permiso a niguno de los aquí citados para hacerlo, espero que no haya ningún problema y si es asi con el simple hecho de decirlo será retirado lo que sea necesario.

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