sábado, marzo 24, 2007

Mal educar y mal-tratar

No me gustaría dejar pasar esta carta al director publicada en el país que incide en un problema que existe en, parece ser por lo que se ve en otros países, todo Occidente, los sectores de población que se ven inmersos en este problema son cada día mayores. Y no me refiero a la obesidad, me refiero a saber o no, a querer o no, enseñar unas normas básicas de comportamiento social.

Es noticia un niño inglés, obeso, y por ello enfermo física y socialmente, y que todo le pasa porque su madre no sabe alimentarlo ni se atreve a corregirle. No se sorprendan, aquí también ocurre y además el uso del chupete (normal en el primer año de vida) se alarga hasta los 3, 4 y 5 años y así se calla a los niños. Esos mismos que suelen comer bollería, papillas y biberones que les llevarán a malos hábitos alimentarios, y que luego deberán ir al logopeda para solucionar problemas del habla, y al ortodoncista por problemas como el de deglución. Y los padres gastarán mucho dinero y visitas, todo por no haberles obligado a masticar a tiempo. Por no insistir, por no discutir hasta que se lo coman todo y de todo. Van en cochecito hasta los 3, 4 y 5 años, no les dejan crecer, andar, aprender a ir por la calle. No saludan, ni dan las gracias ni piden permiso, ni dicen por favor, están en un lugar público correteando, chillando, tocándolo todo... sus padres creen que así les hacen más libres (y ellos no han de discutir).

Se equivocan, educar es poner límites y enseñar que la propia libertad se acaba donde empieza la del otro. Educar es cansado, son 24 horas durante casi 20 años. Un niño no es un objeto que se alimenta, asea y aparca en el cole. Educar mal es una forma de mal-tratar.


Irene van den Bossche Rusca - Barcelona - 11/03/2007. ilustraciones de Maitena

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