sábado, abril 07, 2007

Gimnasia para encender la chispa

Seis ejercicios que aumentan su capacidad creativa

¿Se puede entrenar la creatividad? los psicólogos se inclinan a creer que sí, que es posible aprender a crear.
Aunque los intentos de medir la capacidad creativa mediante tests han sido bastante infructuosos, sí parece que determinados ejercicios pueden desarrollar una capacidad que casi siempre se desaprevecha en la vida cotidiana.
Aquí se reta a que ponga a prueba su ingenio creador con seis tests del libro Intelector. El poder de la mente





La visualización es, a veces, más útil que la habilidad verbal o abstracta para resolver problemas.



Intente ver en cuántas porciones se divide este melón, partido con cuatro cortes rectos que lo atraviesan de parte a parte.




Una de las habilidades fundamentales de la creatividad consiste en construir mundos a partir de elementos insignificantes. Basándose en esta capacidad, los psicólogos norteamericanos Jay Paul Guilford y E.P. Torrance elaboraron la siguiente prueba, diseñada para medir la productividad creativa del individuo. Si usted quiere conocer la suya, coja una hoja de papel y dibuje pares de líneas paralelas. Después, en cinco minutos, realice todos los dibujos coherentes que se le ocurran, sólo con una condición: que incluyan dichas líneas. Si lo encuentra difícil, observe algunos ejemplos en la ilustración de la izquierda: las chimeneas de una fábrica, las patas de un esbelto flamenco, un hombre a punto de entran en un ascensor...Todas poseen como elementos principales un par de líneas paralelas. Pruebe usted ahora a ver que se le ocurre.




Imagine esta situación: usted pasea tranquilamente por el campo un día soleado y, de repente, se encuentra con una pequeña zona de hierba húmeda donde hay un sombrero viejo, una zanahoria y dos trozos de carbón. ¿Qué ha pasado? Un consejo: no piense en lo más habitual.




Póngase en esta emocionante situación: usted es un espía y es sicuestrado por unos terroristas extranjeros. Todos le trantan mal, pero un día le visita un carcelero más compasivo que el resto. tras escuchar sus estremecedores lamentos, se apiada de usted y le dice poe señas que le llevará un mensaje a un contacto exterior que le estará esperando en un lugar convenido. Usted acepta la invitación, pero mira a su alrededor y descubre que, aparte de un camastro, sólo dispones de una caja de cerillas, una vela y un espejito ¿Cómo se las ingeniaría para escribir un mensaje de socorro a un contacto utilizando únicamente estos precarios elementos? Este es un típico ejercicio para evitar lo que se llama "fijación funcional", es decir, atribuir a los objetos que nos rodean únicamene la función que tienen.




Cuando no llega la suerte -factor nada desdeñable en los mejores hallazgos creativos-, hay que buscarla. por ejemplo, piense en un problema que le acucia como qué hacer un día de asueto. Luego abra un diccionario por cualquir página y señale una palabra cn los ojos cerrados. Puede parecer absurdo, pero seguramente alguna definición le sugerirá la idea que no había sospechado. Si, por ejemplo, el término Cantamisa no le arregla la noche, al leer la definición ("acto de cantar la primera misa un sacerdote") puede encenderse la bombila: ¿Por qué no ir a un espectáculo musical en directo? Prueve ahora usted con la palabra angiospermo.








Por último otra prueba para pensar mejor con imágenes visuales, una técnica muy utilizada, entre otros, por Einstein. Moviendo las piezas mentalmente, debe identificar la pieza (A,B,C,D) Que encaja en el agujero del panal superior.










Soluciones

Pinchar aquí.

No hay comentarios: